Metodología: cómo verificamos fórmulas y fuentes
Cada calculadora de MideMateriales sigue las mismas reglas:
- La fórmula se comprueba dos veces: una pasada matemática, recalculando sus ejemplos, y otra de fuentes, leyendo el documento que la respalda.
- Cada dato lleva su fuente, el tipo de fuente y la fecha en que se comprobó. Lo que no se ha podido verificar se dice.
- Los factores que cambian de un producto a otro, como el desperdicio, el rendimiento o la densidad, los introducís vosotros. No hay constantes ocultas.
- Los ejemplos resueltos de cada página se ejecutan con la misma función que la calculadora antes de publicar: si una fórmula cambia y el ejemplo deja de cuadrar, la página no se publica.
- Las calculadoras estructurales y normativas son orientativas y no sustituyen a un proyecto técnico.
Todas las fuentes citadas están en la página de fuentes.
Simulación del desperdicio de baldosas
Algunas cifras de desperdicio de baldosa salen de un cálculo propio, no de una fuente externa. Contamos las baldosas que tocan una sala rectangular con la trama recta o girada 45° y desplazada en 10 × 10 posiciones, incluida siempre la alineada con la pared. El resultado es el desperdicio sin aprovechar ningún recorte y sin contar la junta: es un máximo, no lo que pasa en una obra real.
En colocación recta desde una pared el cálculo es exacto: piezas = filas × columnas redondeadas hacia arriba, y desperdicio = piezas × superficie de la pieza ÷ superficie de la sala − 1. Con baldosa de 30 × 30 sale entre el 0 y el 5 %, y con 60 × 60, entre el 0 y el 8 % en las salas probadas. En diagonal el desperdicio real depende de cuánto se aprovechen los recortes, y eso no se puede convertir en un porcentaje sin datos de obra: por eso lo indicáis vosotros.